martes, 17 de noviembre de 2009

RUTAS LITERARIAS POR SEVILLA



La capital hispalense ofrece alternativas interesantes para la enseñanza de la literatura

Rutas Literarias por Sevilla siguiendo la huella de Bécquer, Cernuda y los hermanos Machad

ROSARIO LÓPEZ-ROJAS
Los escritores sevillanos, sus obras y cómo éstas han sido inspiradas en muchos rincones de la ciudad, es parte de la temática que muchos alumnos de primaria tienen que aprender a lo largo del curso escolar. Una buena forma de enseñar a los pequeños todo lo relacionado con algunos de los autores nacidos en la capital andaluza es por medio del juego y sin necesidad de hacerlo en las aulas. No hay nada mejor que hacer una excursión extraescolar y una buena opción es hacerlo mediante un recorrido por las calles de Sevilla, para así aprender muchas curiosidades sobre la obra de autores sevillanos como Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado o Luis Cernuda.

Estos tres autores, que nunca llegaron a conocerse por pertenecer a generaciones distintas, han impregnado la literatura española con el olor de la Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX y para dar las gracias, la ciudad ha querido reconocer el talento estos autores con algunos monumentos en su nombre en la ciudad.

Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de febrero en el número 28 de la calle Conde de Barajas, en el centro de Sevilla y aunque su padre se llamaba José Domínguez Insausti y su madre Joaquina Bastida de Vargas, tanto él como su hermano Valeriano, adoptaron como apellido artístico el de “Bécquer”, procedente de la familia de su padre de origen flamenco. Fue bautizado en la parroquia del siglo XIV de San Lorenzo Mártir, en el centro histórico de la ciudad, donde destaca el retablo mayor realizado por el también conocido escultor Martínez Montañés en 1632.
Muy cerca de la iglesia de San Lorenzo Mártir se encuentra el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde los estudiantes pueden apreciar el retrato de Gustavo Adolfo, pintado por su hermano Valeriano en 1692. Otro punto interesante del recorrido para conocer la figura de Bécquer es la Iglesia de Santa Inés, y su convento, donde se desarrolla la leyenda de Maese Pérez el organista, cuya alma toca el piano durante la misa del gallo. Pero quizás, el más conocido y el más visitado de los monumentos dedicados a Gustavo Adolfo Bécquer es el que se encuentra en el Parque de Maria Luisa. El monumento y la glorieta de Bécquer fueron promovidos por los hermanos Álvarez Quintero quienes cedieron los derechos de autor de su comedia La rima eterna para costear los gastos de la estatua.






El monumento realizado por el escultor de Marchena, Lorenzo Coullaut Varela en 1911, refleja a un poeta de mármol envuelto en una capa junto a un pequeño Cupido de bronce que le dispara sus flechas. Junto a ellos, están las figuras de tres mujeres sentadas que representan al amor: al amor que llega (el amor ilusionado), al amor que vive (el amor poseído) y al amor que muere (el amor perdido) y también a un Cupido adulto agonizando herido por sus propias flechas de amor y está cobijado por un ciprés originario del Mississipi que fue plantado en 1850.
Para finalizar el recorrido por la Sevilla de Bécquer hay que llegar hasta la tumba donde está enterrado con su hermano Valeriano, en la capilla de la Universidad de Sevilla, la antigua fábrica Tabacalera y actual Facultad de Derecho e Historia, donde el poeta pasó varios años estudiando.




Machado en Youtube
¿Pero qué sería de Sevilla sin Machado? Antes de empezar la ruta por la ciudad, la mejor forma de conocer la obra de Machado es por medio de sus poemas. Gracias a las nuevas tecnologías, los alumnos pueden aprender mucho del autor sevillano en Internet e incluso se puede realizar una actividad audiovisual. Youtube, aliado con Joan Manuel Serrat es el portal que nos ofrece esta oportunidad.
El cantante catalán ha puesto voz en varias ocasiones a los poemas de Antonio Machado, poeta sevillano nacido en 1875 y perteneciente al movimiento literario de la Generación del 98.
Los estudiantes pueden encontrar, entre otras obras, Cantares, con voz y música de Serrat (http://www.youtube.com/watch?v=q5VCR5WUu3s) y el poema Al olmo viejo http://www.youtube.com/watch?v=-zMm7nKF79s “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla y un huerto claro donde madura el limonero”, son los versos con los que el autor arranca su Autorretrato poético.



Aunque nació en Sevilla en el Palacio de las Dueñas -donde está el huerto en el que madura el limonero-, con tan sólo 8 años, en 1883, se trasladó a Madrid. Por esta razón, hay poco que explicar sobre el autor en Sevilla, y será en Soria, donde vivió gran parte de su vida, donde haya un mayor número de monumentos dedicados al poeta. Sin embargo, su hermano Manuel, nació cerca del Museo de Bellas Artes, en la calle San Pedro Mártir, en la esquina con la calle Bailén. Pero gracias a las investigaciones de su padre, Demófilo, pionero en la investigación del flamenco, tanto Antonio, como su hermano Manuel, estarán marcados por las raíces de Sevilla y su cultura, que se reflejarán posteriormente en sus respectivas obras.


A pesar de haber vuelto de visita en alguna ocasión a la ciudad que le vio nacer, no será hasta 1931 cuando, junto a Manuel, vuelva a su Sevilla natal para recoger
el título de Hijos Predilectos de Sevilla. Aunque Antonio estudió en Madrid, Manuel realizó sus estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla, donde se relacionó con todas las figuras de la intelectualidad de la ciudad e impregnó su poesía de temas típicamente andaluces, como se refleja en los versos “Vino, sentimiento, guitarra y poesía / hacen los cantares de la patria mía”. Otro de los puntos que se pueden visitar en la Sevilla de Machado es la calle Pureza, cerca de la capilla de los Marineros en Triana, donde falleció su padre.




Tú justificas mi existencia
“Si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido” esta es una de las frases más conocida de otro de los célebres, y más querido y admirado literatos sevillanos, Luis Cernuda, nacido en Sevilla en 1902 y miembro de la Generación del 27. Aunque vivió muchos años en la calle del Aire, nació en el número 6 de la antigua calle de Conde de Tojar, la actual calle Acetres, en el centro de la ciudad. Es curioso que la vena poética de Cernuda floreciese gracias al interés de sus primas y hermanas por Bécquer y al traslado de los restos del poeta romántico desde Madrid, que hizo que un joven Cernuda entrase en contacto por primera vez con la poesía.


Si hay algo de Sevilla de lo que la obra de Luis Cernuda se ha impregnado son los magnolios en flor, sobre todo el que se encuentra en la esquina de la catedral, al que
hace referencia en su obra Ocnos. En la obra, aunque no se nombra a la ciudad en ningún momento, al leerla cualquier estudiante puede darse cuenta que se refiere a Sevilla. Será en este libro donde aparezca uno de sus poemas más conocidos “Donde habite el olvido”.

También hace referencia a los magnolios, su adorado árbol, en Atardecer en la catedral y quizás sea esa adoración es la que ha hecho que se elija el magnolio junto a la catedral como su monumento, ya que, aunque se planteó hace años una escultura asomada a uno de los balcones de la plaza del Molviedro, ésta nunca llegó a finalizarse, por lo que el único elemento dedicado al poeta es el azulejo de su casa natal.


Al igual que Gustavo Adolfo Bécquer, empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Sevilla en 1919 y donde tuvo como profesor al también escritor Pedro Salinas que le ayudó con sus primeras publicaciones. Uno de los lugares más frecuentados por Cernuda y sus compañeros de la generación del 27 es el Ateneo de Sevilla, donde asistieron a los actos celebrados con motivo del tercer centenario de la muerte de Góngora, un buen lugar para visitar al que nos puede llevar esta gymkhana cultural por la ciudad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

charilo me ha venío de lujo el reportaje... voy de ruta literaria a sevilla con los nenos del ies en marzo... como anillito al deo, gracias guapa

Izabe López

Anónimo dijo...

si cuentas todo lo que pasa por tu cabezita loca, tenemos blog de por vida
Marga

Anónimo dijo...

hola guapa! me han entrado unas ganas de andurrear por callejuelas sevillanas.... y un poco de nostalgia tambien, la verdad...
besos
Reyes Castellano